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28 May 2009

¿Por qué la moneda hondureña se llama Lempira?

En Hondura la moneda se llama LEMPIRA (y se dice un Lempira, no UNA Lempira como comúnmente lo dicen equivocadamente los extranjeros =p) y es la unidad monetaria desde 1931.
Se llama Lempira en conmemoración del cacique Lempira del pueblo Lenca, un líder amerindio que luchó contra los españoles. Es un héroe nacional, y figura en el billete de 1 lempira (de color rojo) y en la moneda de 50 centavos.

El organismo responsable de la emisión del lempira es el Banco Central de Honduras. Circulan monedas de 1 y 2 centavos (fabricadas con una aleación de acero y cobre), 5 y 10 centavos (aleación de cobre y zinc) y 20 y 50 centavos (aleación de acero y níquel). Por lo que respecta al papel moneda, circulan billetes de 1, 2, 5, 10, 20, 50 y 100 lempiras. También circulan billetes de 500 lempiras, que son de color violáceo y tienen la cara de Ramon Sosa en el frente. En la tabla que a continuación se muestra pueden ver los diferentes billetes:

13 February 2009

General Francisco Morazán


DEFENSOR DE LA INTEGRIDAD DE LA INDEPENDENCIA DE CENTROAMÉRICA

Al conmemorar el 15 de septiembre (día de la independencia centroamericana), casi no se acostumbra a relacionar esta fecha con el asesinato de nuestro más insigne paladín.

Los mayores problemas de Morazán respecto a la defensa de la soberanía de Centroamérica los tuvo con España seguido de Gran Bretaña, con cuyos representantes tuvo verdaderos enfrentamientos.

Aún en sus últimos momentos, Morazán dictó su última disposición para la defensa sagrada del territorio.


MORAZÁN: SU HISTORIA

El caudillo y vencedor de la batalla de Gualcho nació el 3 de octubre de 1792, en Tegucigalpa. Hijo primogénito del matrimonio formado por don José Eusebio Morazán Alemán y doña Guadalupe Quezada. Además tuvo tres hermanos: Marcelina, Cesárea y Benito.

En su infancia, que transcurrió tranquila, se desarrolló en él una privilegiada inteligencia que le permitió asimilar con rapidez los estudios y fue así como aprendió las primeras letras con fray José Antonio Murga, en el convento San Francisco, y aprendió francés en la biblioteca de su tío político, Dionisio de Herrera.

Así continuó su vida adulta hasta lograr una amplia educación. Según la historia, en su juventud laboró en la casa de León Vásquez, valioso tiempo donde aprende sus conocimientos de “Derecho y Legislación de Indias”. En 1825, a la edad de 34 años, contrajo matrimonio con doña Josefa Lastiri.


TRAYECTORIA POLÍTICA

La actuación política de Francisco Morazán está llena de testimonios elocuentes de su bien entendido y practicado liberalismo como ciudadano y funcionario; como lo primero sustentó principios democráticos, y como gobernante hizo honor a su credo liberal con su conducta.

Se dice que su primer cargo dentro del Estado fue como secretario general del gobierno de don Dionisio de Herrera en 1826. Años después es electo presidente de la República Confederada de Centroamérica, cargo que desempeñó en los períodos comprendidos entre 1830 y 1838.


HOMBRE ILUSTRE

Francisco Morazán pertenece a la familia espiritual de los hombres representativos de América, que aplicaron sus vidas al servicio del pueblo y de la patria, al cultivo e implantación de las ideas democráticas y a la lucha denodada por los derechos y libertades del hombre.


Por sus principios y aspiraciones, por su abnegación y sacrificio heroico, por la austeridad de su vida y el empeño por el bienestar de sus conciudadanos, Morazán es de la misma categoría histórica de Lincoln y de Sucre, de San Martín y Morelos, de Bernardo de O’Higgins y Benito Juárez. Así lo plasma en su libro “Morazán” el estadista, político y escritor José Ángel Zúñiga Huete.

SU LUCHA

Si bien la declaración de independencia de Centroamérica es importante, lo es más la lucha por su reconocimiento y por mantenerla incólume frente al resto de naciones del mundo, tarea que inició la Asamblea Nacional Constituyente en 1823 y 1824, al lograr el reconocimiento formal por parte de Estados Unidos de América, México y Sudamérica; no obstante, confrontar pretensiones de Colombia de hacer suyo el territorio del Poyais, en la costa de Mosquitos, desde el Cabo Gracias a Dios inclusive hasta el Río Chagres; y de que, entre enero y abril de 1824, sintiera gran preocupación por los diversos rumores de invasiones armadas externas que amenazaban la independencia, por parte de grupos de aventureros provenientes de Jamaica, expediciones navales de gran envergadura, pequeñas invasiones en las costas del norte, expediciones de corsarios españoles procedentes de Cartagena y operaciones aliadas de naves francesas e inglesas. El reconocimiento externo de la independencia lo continuó Manuel José Arce en los años subsiguientes con Gran Bretaña y Francia.

Al conmemorar la emancipación de Centroamérica, todos los 15 de septiembre, casi no se acostumbra, sin embargo –por falta de análisis- correlacionarla con otro acontecimiento de la misma fecha, ocurrido 21 años después, o sea el asesinato de Francisco Morazán Quesada, la persona que con más patriotismo la defendió, especialmente ante las pretensiones de anularla por parte de España e Inglaterra. Y esto sucede, no obstante, que el mismo paladín lo subrayara al principio de su testamento, al expresar que moría el “Día del aniversario de la independencia”, cuya integridad había procurado mantener; y a pesar, también, que en esa brillante página cívica dejó un gran legado a la posteridad, cuando dijo: DECLARO: Que mi amor a Centroamérica muere conmigo. Excito a la juventud, que es llamada a dar vida a este país que dejo con sentimientos por quedar anarquizado, y deseo que imiten mi ejemplo de morir con firmeza antes que dejarlo abandonado al desorden en que desgraciadamente hoy se encuentra”.


La declaración de 1821 y la anexión de Centroamérica a México -que ocurrió apenas tres meses y 20 días después como consecuencia de la fragilidad de la conciencia ideológica de entonces- impidieron que la independencia se transformara en una revolución antifeudal más definida y profunda, con la presencia del pueblo, como protagonista y como principal beneficiario. Se frustró, pues, un cambio decisivo de la estructura colonial.

A causa de eso, Centroamérica se quedó atrás respecto a muchos países del continente donde la independencia produjo cambios de mayor alcance. De nada valió que al recibirse en Tegucigalpa los pliegos de la independencia enviados desde Guatemala, Morazán abrazara ardorosamente la causa republicana, cuando frisaba veintinueve años de edad y que como teniente de milicias apareciera formado en la primera compañía, como ayudante del primer batallón, para oponerse a las pretensiones de la provincia de Comayagua de anexarse al imperio de Iturbide de México. Y desde ese momento, que coincide con la caída de dicho imperio, hasta el día de su holocausto en la Plaza Principal de San José, Costa Rica, Morazán luchó en todos los Estados contra las fuerzas internas opositoras a la independencia.

PRETENSIONES ESPAÑOLAS
Los españoles pretendían anular Ia independencia por medio de una invasión a Centroamérica y México en julio de 1829. En tal ocasión, Morazán tomó las providencias oportunas en su condición de jefe del Ejército Aliado Protector de la Ley, autorizado por Guatemala, El Salvador y Honduras, para repeler necesario dicha invasión. Por fortuna el desembarque se realizó por Tampico, México y fue un completo fracaso para los invasores.

Congruente con estas ideas independentistas, Morazán al tomar posesión como presidente de Centroamérica, el 16 de septiembre de 1830, informó al Congreso que la independencia que se hallaba amenazada por el enemigo común recibiría en su gobierno nuevas garantías y seguridades. Procuraría que el ejército que debía conservar el orden interior y defender la integridad de la república fuera capaz de llenar estos dos grandes objetivos. Respecto a la misma independencia señaló también que la alianza de los pueblos americanos, aunque se había frustrado hasta ese momento, no estaba lejos el momento de ser puesta en práctica y ponderó todas las ventajas que de ella podrían derivarse.

Este mismo concepto de la Dieta americana lo mencionó Morazán en su Informe al Congreso del año siguiente, el 12 de marzo de 1831, y dijo que sería el objetivo exterior que merecería un lugar distinguido por todos los que conocían el valor de esta concepción sublime del genio colombiano, Simón Bolívar; y ella era la que ponía con preferencia en la consideración del Congreso. Mencionó que Francia ya había reconocido nuestra independencia y que estaba dispuesta a celebrar un tratado de amistad, comercio y navegación con nuestra república; PERO CON MÉXICO Y COLOMBIA –DIJO- NO SE HABÍA TERMINADO LAS CUESTIONES PENDIENTES SOBRE LÍMITES.

En el Informe al Congreso de marzo de 1833, el vicepresidente Gregorio Salazar señaló que la república se hallaba en paz con todas las naciones, y que los puertos centroamericanos eran visitados por los buques de todas ellas, a excepción de los de la nación española, cuyo gobierno obstinado en los principios de su falsa política, no dejaba de ser el enemigo más implacable de nuestra gloriosa independencia. En el Informe al Congreso de marzo de 1836, sin embargo, ya se abrigaban esperanzas del reconocimiento de nuestra independencia por parte del gobierno español; sin embargo, este problema continuaba aún en 1837, y prosiguió hasta 1850 en el caso de Nicaragua y Costa Rica y hasta 1863 con Guatemala y Honduras cuando España reconoció la independencia. En ese mismo Informe dio cuenta Morazán que sin haberse terminado la disputa sobre límites territoriales con la república de México, se presentaba otra con la república de Nueva Granada respecto de la Bahía del Almirante.

LOS MAYORES PROBLEMAS DE MORAZÁN

Después de España, los mayores problemas de Morazán respecto a la soberanía de Centroamérica los tuvo con Gran Bretaña, no obstante el reconocimiento que dicha nación había hecho desde mayo de 1826 de nuestro ministro, el señor Marcial Zebadúa. Y a pesar también, que con anterioridad los ingleses habían enviado como cónsul general a John O´Reilly, cuyo exequátur se concedió el 24 de agosto de 1825. Estos problemas se originaron por que Gran Bretaña, a la fuerza y a lo largo del tiempo, se había excedido de los límites de una concesión maderera que le otorgó en 1783 el Rey de España en los alrededores de Belice. La lucha de Morazán contra esta potencia, arrancó desde 1830, al tomar posesión como presidente de Centroamérica, si bien las dificultades habían nacido con la aprobación de la Constitución Federal de 1824, que abolió la esclavitud de los negros que eran los cortadores de madera que ocupaban los ingleses.

Además, Morazán en su discurso inaugural el 16 de septiembre de 1830 dijo que si lograba destruir siquiera las pretensiones de ese territorio por parte de Inglaterra y otras potencias europeas que se oponían a la construcción del Canal Interoceánico por San Juan de Nicaragua, satisfaría en parte los deseos de servir a su patria. En su primer año de gobierno, Morazán estableció un gravamen de 5% sobre los productos beliceños en respuesta a la misma medida tomada en 1828 por Belice sobre todos los productos centroamericanos que pasaran por ese puerto. Además, el 3 de junio de ese año el superintendente de Belice se apoderó e hizo salir de la Isla de Roatán a algunos colonos que acababan de establecerse en ella. Pero las confrontaciones territoriales se agudizaron en 1834, con la llegada en junio de Frederick Chatfield, que había sido nombrado cónsul británico en Centroamérica, con instrucciones de concertar un tratado comercial y de amistad, en el que se pretendía que nuestra república garantizara los derechos de Inglaterra sobre Honduras Británica, que el país anglosajón detentaba desde la época colonial.

El conflicto entre Centroamérica y Gran Bretaña prosiguió más intensamente en 1837, 1838 y 1839 a raíz de asumir sus funciones el nuevo superintendente de Belice, el agresivo, soberbio e irascible coronel Alexander Mc Donald, quien indujo al rey de los misquitos a pedir a la corona británica protección contra la agresión centroamericana; y sin esperar respuesta, el funcionario inglés mantuvo su abusiva posición en contra del parecer de las autoridades centroamericanas, a quienes trataba con gran desdén. Mc Donald, el jueves 6 de julio de 1837, escribió a Chatfield diciéndole que si Morazán se atrevía a sacar de Roatán a las tres familias inglesas, tendría que atenerse a las consecuencias. En esa misma fecha dio un ultimátum al comandante de Trujillo conminándole a desistir de cualquier interferencia en Río Limón y exigiéndole la inmediata devolución de la madera confiscada. Si rehusaba a obedecerle se vería obligado a pedir la intervención del Escuadrón Naval de las Indias Orientales.

Como era preciso hacer valer el derecho del más fuerte, el 18 de abril de 1838Chatfield pidió a Lord Palmerston el envío de un buque de guerra inglés hacia la costa del Pacífico para el mes de septiembre. Otros momentos de tensión se produjeron en 1838 (31 de agosto y 14 de septiembre) y 1839 (4 y 5 de marzo, 20 de abril, 27 de mayo y 23 de noviembre) en que Lord Palmerston manifestaba a Lord Glenleg, del Departamento Colonial, de que no había objeto de discutir con nadie los títulos de posesión de Inglaterra en la región, porque “Honduras (Británica) nos pertenece mediante el mejor de todos los derechos, el de la espada”. Chatfield le presentó a Morazán un ultimátum para insistir se hiciera un abono a los tenedores británicos de bonos y solicitó a Londres cuatro veces la intervención británica en los asuntos de Centroamérica.

Los problemas de Centroamérica con Gran Bretaña continuaron mientras Morazán estuvo en el exilio voluntario y después que él regresó a liberar a Costa Rica, pues apenas a tres días de haber iniciado Morazán su gobierno en este Estado, los ingleses decretaron combatirlo y acaso darle muerte, en respuesta a las denuncias que hizo contra ellos en la circular del 15 de febrero de 1842 dirigida a los gobiernos de los Estados centroamericanos, ocasión en que puso en servicio un buque armado para la defensa de la soberanía.

ESTRATEGIA PARA ASESINAR A MORAZÁN

La estrategia inglesa para hacer sucumbir a Morazán comenzó el sábado 16 de abril de 1842, cuando el señor Carlos Adam, vice almirante de la Armada Británica y el coronel Alexander Mc Donald, superintendente de Belice, dirigieron una nota al gobierno de Costa Rica y a los de los demás Estados, mediante la cual exigía indemnización por “insultos y perjuicios causados a súbditos británicos” por las autoridades federales, que hacía cuatro años habían dejado de funcionar. El ultimátum era que si para el miércoles 1 de junio los Estados no habían cancelado sus saldos debidos desde 1827 y 1828, que ascendían en conjunto a treinta mil trescientos ochenta y cuatro pesos cinco reales, de los que a Costa Rica correspondían dos mil quinientos treinta y un pesos siete reales, la Armada Británica bloquearía los puertos centroamericanos del Atlántico.

Morazán señaló a los ingleses que era necesaria la previa justificación de la deuda, y que se fijara y liquidara por el mutuo acuerdo de ambas partes, porque acceder a su presión equivaldría a una intervención muy expresa y directa en los negocios interiores del país cuyo arreglo correspondía exclusivamente a sus propias autoridades. Las provocaciones inglesas en la costa norte de Costa Rica continuaron, y con fecha 4 de junio de 1842 el ministro Miguel Saravia nuevamente se dirigió al jefe político de Alajuela para transcribirle un acuerdo de Morazán que buscaba asegurar el puerto de Moín, en razóna que se presentaban todos los días partidas de indios moscos en diversos puntos de la costa; y teniendo además presente que hacía poco tiempo que había intentado tomar posesión de dicho puerto el gobierno de Belice, a nombre del llamado rey de aquellas hordas salvajes. Los problemas territoriales fueron en aumento, porque a sólo cuatro días de la instalación de la Asamblea Constituyente, en el mes de julio, y como una provocación a dicho cuerpo legislativo, los ingleses realizaron una nueva manifestación de fuerza en la costa norte costarricense, lo que fue denunciado por el coronel don José María Cañas, comandante de Moín, en nota que dirigió al general en jefe del ejército, don Vicente Villaseñor.

Morazán contaba con el respaldo de la Asamblea y la prueba es que ésta aprobó íntegramente lo propuesto por una comisión especial el 3 de agosto, con unanimidad de votos, al emitir una alocución a los pueblos de Centroamérica, en la que manifestó que las armas inglesas se habían apoderado del Puerto de San Juan del Norte y que altos funcionarios de su majestad británica hacían, de un modo hostil y amenazante, reclamaciones a los Estados de la Unión por gruesas sumas que se decían adeudar a los súbditos británicos por los diversos gobiernos que se habían sucedido en nuestras revoluciones políticas.

Enfáticamente Morazán cuestionó a los ingleses la asignación hecha a Costa Rica por ser muy poco equitativa pues no se había respetado la base de la población que tenía. Inglaterra no quedó satisfecha con las explicaciones dadas por Morazán, porque justamente cuando este se preparaba a contrarrestar los aprestos bélicos de Nicaragua para recuperar el departamento del Guanacaste en el mes de agosto de 1842, Mc Donald pidió de nuevo el desembarque de los infantes de marina en Omoa y Trujillo, en Honduras, pero afortunadamente las autoridades de Londres no lo aprobaron.

Quince días después de estas últimas comunicaciones, caminaba el HÉROE erguido a enfrentar al pelotón de fusileros... Aún en este momento supremo Morazán dictó su última disposición para la defensa sagrada del territorio costarricense y la asignación injusta de la deuda que le correspondía de los empréstitos reclamados por Gran Bretaña. En efecto, cuando el visionario iba al cadalso reconoció a don Modesto Guevara Láscares, el mismo que hacía dos años atrás había firmado la nota para que las autoridades de Nueva Granada expulsaran al Unionista de Chiriquí y David, y le dijo: “¡Vea Guevara, cuide que no se pierdan los papeles de la cuestión inglesa. Están en una gaveta de mi escritorio...!”.

General Francisco Morazan, El Paladin CentroAmericano.

Deseo. El General Francisco Morazán siempre quiso que Centroamérica fuera una sola nación, más fuerte, más capaz…

Civismo. No sólo es necesario recordar la independencia patria, sino el sacrificio de aquellos que lo hicieron todo por defenderla.


(Por La Revista Semanal: Hablemos Claro De Tegucigalpa, 09.02.2007)
Lic. MIGUEL CÁLIX SUAZO, Presidente del Instituto Morazánico,
Secretario General de la Fundación Morazánica y Vicepresidente Academia Hondureña de Geografía e Historia. mcalixs@yahoo.com

06 February 2009

Virgen de Suyapa: Patrona de Honduras


La tradición cuenta que la imagen de madera, de apenas 6,5 centímetros de alto, fue hallada el 3 de febrero de 1747 por el labriego Alejandro Colindres y su pequeño sobrino Lorenzo Martínez en el cerro El Piligüín, al norte de Tegucigalpa, donde tenía sus cultivos de maíz y frijoles.

En la oscuridad de la noche, Alejandro Colindres no se percató de la imagen tallada en madera oscura y que en repetidas veces le ocasionaba molestias al disponerse a colocar su cabeza sobre el yagual que los labriegos antes terciaban alrededor de su cintura para múltiples usos y que en casos de esta naturaleza utilizaban como almohada.

Lo que él consideró esa noche como un estorbo para poder dormir, lo guardó en su alforja y a la mañana siguiente se la entregó a su madre Ana Caraballo y a su hermana Isabel Colindres.

Pequeña, de apenas seis y medio centímetros de alto, la imagen de la Inmaculada Concepción de María, tallada en madera de cedro, cabía en la mano del niño Lorenzo. Su rostro ovalado con facciones de una mujer indígena, con ojos grandes, boca diminuta contrastando con su nariz respingada, se enmarcan en una larga cabellera negra que cae hasta los hombros a la altura de la capa azul oscuro tachonada de diminutas estrellas doradas, saliendo en la parte frontal sus pequeñas manos entrelazadas en acción de oración.

El gran milagro de la Virgen de Suyapa surge cuando el capitán Joseph de Celaya, mayordomo de la hacienda San José de El Trapiche, padeciendo del entonces llamado "mal de piedras" (cálculos en la vejiga) manda a que le lleven a su lecho a la milagrosa imagen ya que los brebajes y los medicamentos que le aplicaban no le representaban mejoría alguna.
El capitán De Celaya le prometió a la Virgen que si lo curaba de aquel tormento que sufría, le construiría una ermita en la aldea y a sufragar misas en su honor durante todo el año.

Al siguiente día de la visita de la Virgen a El Trapiche, el señor Celaya expulsó las piedras que le martirizaban y aquel milagro se divulgó entre los vecinos del lugar, entre los pobladores del Real de Minas de Tegucigalpa y el prodigio fue revelado en detalles a las autoridades eclesiásticas de Honduras.

Cumpliendo en parte su promesa y con las aportaciones de muchos creyentes se construyó la ermita en 1780 en un predio donado por el señor Bernardo Fernández dueño de la hacienda, levantando las paredes de adobe alineadas sobre cimientos de piedra acarreada del cerro de Coyapa nombre original de la aldea.

Su exaltación como patrona de Honduras la hizo su santidad el Papa Pío XI en 1925 siendo Arzobispo de Tegucigalpa monseñor Agustín Hombach prelado que decretó ese año como su día el 3 de febrero ya que antes, desde su hallazgo hasta 1924 la festividad de Suyapa se celebraba el día de la Virgen de la Candelaria el 2 de febrero.

Monseñor Morales Roque traspasó a la junta la escritura mediante la cual la familia Zúñiga-Inestroza donaba el terreno para que en él se erigiera el nuevo santuario y le otorgó las facultades para recaudar fondos, contratar diseñadores y todo lo concerniente a la construcción del nuevo santuario al que muchos indebidamente llaman basílica.

La labor fue muy larga pero en el camino se identificaron con el proyecto personas como doña Laura Vijil de Lozano y un grupo de damas e instituciones que prestaron su decidido apoyo para que el nuevo santuario sustituyera a la vieja ermita que se levantó en 1780.

A este hermoso templo llegó el 8 de marzo de 1983 su santidad Juan Pablo II para rendir su tributo y devoción a la madre de Jesucristo oficiando una misa concelebrada con el arzobispo capitalino monseñor Héctor Enrique Santos y el obispo auxiliar monseñor Oscar A. Rodríguez hoy cardenal de la Iglesia Católica y titular de la Arquidiócesis de Tegucigalpa.

Suyapa en lengua indígena significa "En aguas de las palmeras".

05 February 2009

¿Por qué catrachos?


El 13 de junio de 1855 llegó al puerto nicaragüense de Realejo el bergantín "Vesta" con cincuenta y ocho soldados de fortuna (Piratas) bien armados al mando de William Walker.

Walker había llegado a Nicaragua a pedimento del Lic. Francisco Castellón para luchar contra el presidente Frutos Chamorro.

La invasión se había iniciado nuevamente, pero los gobiernos constituidos de la Patria Grande, en un gesto de solidaridad y de civismo, unieron sus ejércitos para luchar contra la amenaza a su soberanía.

Honduras envió 600 hombres al mando del General Florencio Xatruch, y el 6 de enero de 1857 fue nombrado Jefe del Ejército aliado Centroamericano, estableciendo su cuartel general en San Jorge el 27 de febrero de 1857.

A los hondureños al mando de Xatruch empezaron a llamarles xatruches, pero poco a poco la palabra fue degenerando en catrachos.
Desde aquel entonces se nos llama catrachos para distinguirnos de los otros habitantes de América Central.

Fue gobernante de facto de Honduras del 26 de marzo al 17 de mayo de 1871.

Hombre culto y aguerrido, su padre se llamó Pedro Xatruch de origen catalán y su madre fue doña Eugenia Villagra, dueña de minas y de alta sociedad de Choluteca.

(Tomado de Cronología de la Patria, curiosidades y reseñas históricas de Honduras, Luis Roberto Castellanos y Ramiro Colindres Ortega, Graficentro Editores, Tegucigalpa, 1998)

Mario Secoff.

23 December 2007

Honduras!

Honduras fue descubierta por Cristóbal Colón en su cuarto y último viaje, el 30 de Juli de 1502, que llegó a la Isla de Guanaja o Bonaca, y que ellos llamaron la Isala de los Pinos por la abundancia de ese árbol.
Bartolome Colón desembarcó para explorar la isla. Mientras estaba en la playa vio llegar una canoa de considerable tamaño, en la que viajaban algunos indios, eran comerciantes procedentes de las costas de Honduras, que hacían viajes por el mar Caribe.
En el relato que escribió de su cuarto viaje, Colón dice: "Estos indios son más civilizados que los de las Antillas, pues no ha mostrado asombro a las vista de los buques, ni temor de acercase a los españoles, además andan algo más vestidos que los otros isleños, y la clase de artículos con que comercian es mejor".
Las expediciones continuaron la navegación en dirección a la costa montañosa que se divisaba hacia el sur. El 14 de Agosto llegaron a Punta Castilla, anclando en la Bahía donde está el puerto de Trujillo. Los tripulantes bajaron ese día para oír la primera misa que se celebró en la tierra firme del Nuevo Mundo, se dice que fue Fray Alejandro que la celebró.
Trujillo fue la primera capital de la provincia en 1539 el Papa Pío III, declaró Catedral a la iglesia de esta Villa, desde esa época fue el asiento del Obispado, en época de la Colonia, en 1561 se trasladó a Comayagua.
Cerca de la bahía de Trujillo había un pueblo indígena, llamado Guaimura.
Este fue el primer nombre que los españoles dieron al territorio de Honduras.
Las naves continuaron la navegación con rumbo Oriente, sin alejarse de la costa. El 17 de Agosto llegaron a la desembocadura del río Tinto, donde Bartolomé Colón desembarcó en compañia de un grupo de capitanes y marinos para tomar posesión de las nuevas tierras, en nombre los Reyes de España. En memoria de este acto solemne dio al río Tinto, el nombre de Río de la Posesión.
Los exploradores observaron con curiosidad multitud de calabazas que las aguas del tío Tinto arrojaba al mar. Las calabazas llamaron tanto la atención de los exploradores, que le pusieron a la región el nombre de Hibueras o Higueras, o sea al nombre que los indios de las Antillas deban a las calabazas.

Artículo escrito por Carmen Fiallos, del periódico La Tribuna en víspera de la Celebración de los 500 años del descubrimiento de Honduras. 2002.

15 September 2007

Celebrando la Independencia!!!


Un día como hoy, 15 de Septiembre, se conmemora el 186 aniversario de la independencia de Honduras de la Corona española y hoy miles de estudiantes desfilaron a nivel nacional para celebrarlo. Más de 48 colegios de educación media, públicos y privados, desfilaron en Tegucigalpa a lo largo de un bulevar hasta llegar al Estadio Nacional, donde estaban ¨altos dignatarios¨ de nuestro país entre ellos el (sobretodo querido) presidente Mel Zelaya...

Pero vamos a remontarnos al pasado para que conozcan un poquito de la historia de la independencia. Honduras, junto con los otros paises centroamericanos, se independizó de España en 1821, después fue parte del Imperio mexicano, pero por muy poco tiempo.

En 1823, Honduras formó parte de las Provincias Unidas de América Central. Al poco tiempo, las diferencias sociales y económicas entre Honduras y sus vecinos regionales provocaron una gran lucha partidista entre líderes centroamericanos y causaron el colapso de la Federación en 1838 - 1839. El Gral. Francisco Morazán - un héroe (prócer) hondureño nacional - trató inútilmente en mantener la federación.

Ese fue el fragmento histórico...jejeje. Pero pasando a otra cosa, este día indiscutiblemente me recuerda a los desfiles, cuando por única vez desfile hacía el estadio nacional con mi colegio, y en las demás ocasiones lo hicimos en los alrededores (me tocó tocar varios instrumentos en la banda de guerra jeje otro día haré un post de esa foto.

Y como olvidar a nuestras queridas ¨PALILLONAS¨ o un término mas entendible - bastoneras?